Lo primero es aclarar conceptos;

Maltrato; por desgracia es mucha la ignorancia que existe en cuanto a lo que significa esta palabra. Es muy preocupante escuchar a gente muy joven, decir cosas como; “si mi pareja es celosa eso significa que me quiere“, o algo como; “es que a mi pareja no le gusta que salga con mis amigos, por eso no salgo mucho“. Frases como estas, están tan instauradas en el día a día de nuestros jóvenes que lo viven como algo absolutamente normal. El maltrato empieza en el mismo momento en el que faltas el respeto a la otra persona. El problema es, que lo que significa faltar el respeto, está dentro de ese cajón de la ignorancia en el que metemos las cosas de las que no queremos saber nada.

Así pues, y a aún a riesgo de caer en la simplicidad, empecemos llamando a las cosas por su nombre, porque parece ser que no por ser simple queremos entenderlo;

Creer que una persona es algo tuyo, algo que posees y que por lo tanto te pertenece, es una grandísima falta de respeto hacia esa persona y por lo tanto, es maltrato. Violar la intimidad de tu pareja, ya sea mirando su móvil y leyendo conversaciones privadas, ya sea privándola de un espacio personal en el que cada uno tener su propio lugar fuera de la pareja, es una falta de respeto hacia esa persona y por lo tanto, es maltrato. Usar los miedos y debilidades de tu pareja para atarla más a ti, hacerla cada vez más dependiente de ti, amenazar con el final de la relación si las cosas no son como a ti te gustarían, eso es una otra falta de respeto hacia la otra persona y por lo tanto, es maltrato. El chantaje emocional es maltrato y uno muy serio. Usar las inseguridades de tu pareja para desviar la atención de tus propias inseguridades, es maltrato y muy grave. Alejar a tu pareja de sus seres queridos, amigos y familiares, de una manera explícita o encubierta, aislándola poco a poco hasta convertirte en su único apoyo, eso, también es maltrato.

El maltrato siempre empieza en silencio;

Y así empieza el maltrato, poco a poco y a la vista de todos, con actos y palabras tan normalizadas en nuestra sociedad que pasan desapercibidas, y así empieza una relación de maltrato, anulando a la persona con demoledoras pero encubiertas faltas de respeto, volviéndola cada vez más dependiente, y preparándola para poder empezar a ejercer su dominio perverso poniendo ahora condiciones para su amor, y es que decirle a tu pareja que hay cosas o algo en especial que no te gustan  de ella sin aceptarlas, o que debería de cambiar tal o cual cosa para estar contigo, insinuar si quiera a tu pareja que el hecho de ser como es,  implicaría perder parte o todo el cariño hacia ella, eso, es una grandísima falta de respeto hacia la otra persona y por lo tanto, es maltrato. “Si fueras menos despistado te querría más”, ” yo nunca podría estar con alguien que fuera tan sociable”; al decirle esto a alguien,  le está diciendo que  para tener su amor tendrá que ser menos despistado o no podrá nunca ser tan sociable. El problema es, que muchas veces, la persona a la que se lo dice es precisamente muy despistada, y muy sociable. Y para seguir teniendo su amor, el otro intenta ser menos despistado y deja de ser tan sociable, en definitiva, deja de ser quien es, deja de ser como es para intentar convertirse en ese alguien que la otra persona quiere.  El mensaje  es; “no te quiero como eres, así pues, tendrás que cambiar si quieres mi amor”.

Y para cuando queremos darnos cuenta…

Ya es tarde, la otra persona ha dejado de ser quien es, para convertirse en una marioneta del otro, la relacion de maltrato ya está consolidada. Pero pocos hablan sobre esto, y no nos confundamos, este proceso es el proceso de todo maltrato, de toda relación de maltrato, ninguna agresión empieza por una agresión física, todas las relaciones de maltrato empiezan de esta manera tan aceptada en nuestra sociedad, pero parece ser que sólo cuando se agrede físicamente se convierte en algo denunciable,  y me pregunto, ¿por qué nadie habla de cómo empiezan? Es como si continuamente escucháramos noticias de los estragos que provoca  un incendio tras otro, pero nunca se hablara de las causas que los provocaron, ni de cómo se originó, como si sólo le dieran un nombre, ” otro incendio forestal”, pero nunca explicaran ni dónde, ni cuándo, ni cómo  llegó a causar tanta destrucción.

A mi consulta acuden continuamente personas que están inmersas en relaciones de maltrato, y sé que muchas no acabarán en violencia física, pero os aseguro que están siendo maltratadas… al menos ellas, han querido abrir el cajón de la ignorancia, ese en el que parece ser que muchos no quieren mirar.