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Bien podría decirse que la humanidad está librando una guerra en estos momentos, sólo que el enemigo, lejos de portar armas de fuego, sofisticados carros de combate y la última tecnología aeroespacial, está sólo provisto de la más primitiva herramienta desde el origen de la vida en nuestro planeta, una partícula, formada por un genoma y una membrana de proteínas; un virus.

Pocos podían vaticinar así, que en una guerra contra tal enemigo, nuestros soldados no serían aquellos entrenados para tales fines, sino que serían los mismos que como en cualquier guerra se dedican a salvar la vida de aquellos que sufren heridas en el campo de batalla, los sanitarios. Pocos podían vaticinar así, que en esta ocasión, los héroes de las batas blancas, de los pijamas azules, blancos y verdes, héroes en cualquier guerra, lo serían por partida doble, por salvar la vida de aquellos que fueron alcanzados por el enemigo y al mismo tiempo, ser quienes combaten en primera línea de fuego.

sanitarios covid

La sanidad española, la nuestra, las de todo el mundo, se han convertido así en los héroes en una de las primeras guerra, sino la primera, que ha unido a toda la humanidad contra un enemigo común. Pero toda guerra tiene sus consecuencias en aquellos que las libran, y más aún si como en este caso, aquellos que salvan vidas son los encargados también de defendernos sin los equipos necesarios y de luchar sin los medios oportunos.

Las consecuencias del COVID-19 en los sanitarios

Es por ello que ahora estamos empezando a conocer los datos de las consecuencias de esa peculiar situación, y estos, aparte de no dejar indiferente a nadie, nos aportan una pequeña idea a aquellos que hemos vivido esta guerra desde la “seguridad” de nuestros hogares, de la tremenda situación que han debido de vivir nuestros sanitarios, de los cuales, el 85% de ellos sufre a día de hoy ansiedad y depresión. Esto quiere decir que casi 9 de cada 10 sanitarios que atienden casos de COVID-19 sufre ansiedad y depresión.

Para aquellos que entendemos la psique, es sencillo explicar el origen de tales síntomas en nuestros sanitarios y debe ser, junto con la eliminación de esos síntomas, la verdadera contribución que los profesionales de la salud mental debidamente cualificados y acreditados para ellos hagamos en esta guerra.

Sabemos que la ansiedad está relacionada con el futuro, con la preocupación por aquello que puede llegar, que podemos perder, que puede amenazarnos ya sea aportándonos sufrimiento o privándonos de algo que deseamos, queremos y/o amamos.

La ansiedad de los sanitarios

La ansiedad de los sanitarios tiene su origen en lo que han visto en primera línea de batalla, tiene que ver con haber sido testigos presenciales de la agresividad del enemigo, de los estragos que acomete en las víctimas, de lo imprevisible dado lo desconocido que le es para ellos, lo que todo junto genera una gran incertidumbre. La incertidumbre es la mayor generadora de ansiedad, pues ante la incertidumbre, todo futuro es incierto. Nuestros sanitarios, están luchando bajo una tremenda y constante incertidumbre.

En primer lugar, la incertidumbre de no conocer al enemigo, por lo tanto, de no saber a ciencia cierta como actúa, cómo reacciona, cómo evoluciona. Esto, cuando estás acostumbrado a saber exactamente que has de hacer, cuando tu actuación frente al resto de enfermedades está guiada por estrictos protocolos que marcan la senda de una victoria, genera sin duda alguna una tremenda incertidumbre que tiene que ver con el no saber si aquello que haces, servirá o no, de no conocer el siguiente camino que tomará ese enemigo, y a fin de cuentas, desconocer si la victoria estará exenta de un número increíble de pérdidas. Para un sanitario de vocación, como aquellos que plagan nuestros hospitales, esto es sin duda alguna, una increíble y constante fuente de ansiedad.

La incertidumbre de los sanitarios

En segundo lugar, y como ya hemos mencionado, los sanitarios, no sólo se dedican a tratar de salvar la vida a las personas infectadas, sino que al mismo tiempo que lo hacen se exponen ellos mismos a ser alcanzados por el enemigo. Los sanitarios, se han expuesto constantemente, en algunos momentos con más seguridad que en otros, a convertirse en víctimas de un enemigo del cual estaban siendo testigos presenciales de su brutalidad, resistencia e imprevisibilidad, lo que sin duda alguna genera una gran incertidumbre y con ella, una inmensa y constante fuente de ansiedad.

El miedo de los sanitarios

Y en tercer y último lugar, y derivada de esa exposición continua al enemigo, el temor que provoca ser portador sin saberlo del virus y poder contagiarlo a aquellos que quieren, a aquellos que aman y en su propia casa. No olvidemos que los sanitarios tienen, como todos nosotros una familia, que una vez acabado su turno debían volver a casa con ellos, en ocasiones con niños, ancianos, o personas de riesgo, o que en el “mejor” de los casos han vivido durante estos meses aislados de su familia por el temor a contagiarlos. El temor a que los suyos sufran, o peor aún, puedan perderlos por su culpa, en sin duda alguna otra fuente generadora de ansiedad.

los sanitarios españoles

¿Y la depresión? La depresión no es más que el resultado de una fuente de ansiedad constante mantenida durante un tiempo, lo que provoca en el organismo un agotamiento y con ello, la aparición de los síntomas depresivos acompañados de los sentimientos de tristeza, culpa y fracaso.

Esta es una guerra que debemos de ganarla entre todos, nos toca, a los profesionales de la salud mental cualificados y acreditados para ello, poder ayudaros a vosotros, a los héroes por partida doble.